Centro de Estudios para el Cambio Social

Columna de “Economía”, en RAP – Colectivo de Colectivos :: Radio Futura 90.5 FM

6 Noviembre 2009 · Dejar un comentario

[Escuchá Futura 90.5 FM online]

13-noviembre-2009 :: Presupuesto 2010. Gasto público / descargar audio 1 / descargar audio 2 [Emiliano López, Mariano Féliz]

6-noviembre-2009 :: Estructura tributaria / descargar audio [Emiliano López, Mariano Féliz]

30-octubre-2009 :: Anuncio de la asignación universal por hijo / descargar audio 1 / descargar audio 2 / descargar audio 3 [Mariano Féliz]

23-octubre-2009 :: Jornadas de Economía Crítica en Bahía Blanca / Inflación / descargar audio 1 / descargar audio 2 [Emiliano López]

2-octubre-2009 :: Crisis financiera o productiva / descargar audio [Mariano Féliz]

25-septiembre-2009 :: Crisis en el capitalismo / descargar audio [Emiliano López]

19-septiembre-2009 :: Competitividad vs. cooperación / descargar audio [Mariano Féliz]

11-septiembre-2009 :: Trabajo informal y precario / descargar audio 1 / descargar audio 2 [Emiliano López, Mariano Féliz]

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized

La autogestión como práctica y proyecto

2 Noviembre 2009 · Dejar un comentario

[nota aparecida en Página/12, 2 de noviembre de 2009 bajo el nombre de "Toma de fábricas y autogestión obrera: Valoriza a los trabajadores]

La autogestión como práctica y proyecto

Por Melina Deledicque * y Mariano Féliz **

Las experiencias de autogestión obrera han tomado impulso en la Argentina en los últimos años. Fueron los trabajadores desocupados quienes retomaron los ideales autogestivos en su lucha por resignificar los planes sociales arrancados al Estado para crear emprendimientos colectivos autoorganizados. Su lucha no era sólo por la inclusión social (empleo asalariado), sino por el cambio social a través de la creación de espacios de trabajo digno. En paralelo, la historia argentina es rica en procesos de toma de fábricas y autogestión obrera, desde la batalla por el Frigorífico De la Torre llegando al proceso que comienza en los ’80 y se multiplica en 2000/1, y que da cuenta de varios miles de trabajadores que han decidido apostar al autogobierno o autogestión: una práctica a través de la cual deciden impulsar un proceso por autoorganizar sus espacios de trabajo, sus comunidades y sus proyectos productivos.

La autogestión enfrenta la mediación del capital como actor social en la producción. La relación empleado-patrón desaparece y con ello el trabajo asalariado como forma de valorización del capital. Anulado el capital, empieza a recrearse una forma de trabajo digno, no alienado, una forma de asociación libre de trabajadores.

El capitalismo se organiza en torno de la explotación del trabajo y la primacía de la ganancia. La autogestión rechaza la acumulación por la acumulación misma. El proceso de producción ya no valoriza al capital sino valoriza a los propios trabajadores, cuyo trabajo concreto y su producción concreta pasan a tener prioridad.

Con esta forma de organizar la producción, las imposiciones “objetivas” del mercado se desnaturalizan. Los valores del capital (la ganancia como fin) comienzan a ser desplazados y entran a jugar otros valores. Se cuestionan las jerarquías impuestas por la forma de organización del proceso de trabajo capitalista ligadas a la necesidad que tienen los patrones de dominación política y división de los trabajadores. La gestión conjunta y solidaria torna al trabajo más productivo. Como todo el esfuerzo individual redunda en beneficios inmediatos a los productores directos aumenta la creatividad social y se multiplica la cooperación.

Además, permite reducir la división entre trabajo manual e intelectual, entre la concepción de las actividades y la ejecución de las mismas. La producción asociada permite no sólo la apropiación colectiva de los medios de producción sino que los trabajadores tienen la capacidad de apropiarse del conocimiento científico-técnico que da sentido a su trabajo. Pueden recuperar de esa forma el saber teórico y práctico de la totalidad del proceso de producción, jugando en esto un papel clave la rotación en los puestos de trabajo.

La autogestión tiene profundas implicancias en la subjetividad de los trabajadores que encaran –con esperanza– ese proyecto. Estos espacios de gestión y producción de la vida cotidiana, más allá de la lógica del mercado, alteran la identidad de quienes participan pues cambia la forma que tienen de relacionarse entre sí (con sus compañeros) y con el resto del pueblo. La práctica cotidiana de reflexionar al hacer permite avanzar en formas de interacción más libres y justas.

En este proceso se va creando una nueva cultura del trabajo y una nueva cultura política. Cuando alguien se acostumbra a autodeterminarse en una esfera de su vida (el trabajo) ya no aceptará sin chistar el autoritarismo y la sumisión en las otras (su vida familiar, el sistema político). Si la autogestión obrera conlleva la reapropiación colectiva de la producción socializada, ella permite avanzar en el espacio de la política en un creciente rechazo a la mediación del Estado, cuestionando la privatización de la política y reclamando la constitución de una nueva forma de gestión social, de amplia participación popular y realmente democrática.

Las prácticas autogestivas enfrentan sus límites en el marco de una sociedad dominada por el capital. Encuentran la dificultad de desplazar al mercado como espacio de venta de su producción, la compra de sus insumos y (parcialmente) la reproducción de la vida de sus familias. La necesidad de enfrentar en el mercado a empresas capitalistas limita la autonomía en la toma de decisiones. Estos son límites reales –no meramente normativos (producto de la falta de conciencia “socialista”)– y requieren el desarrollo de estrategias de mayor cooperación y articulación entre los proyectos autogestivos y los movimientos sociales.

En tal sentido, el proceso de autogestión productiva deber ser –y lo es– parte de un proceso más global de cambio social. Es parte de una práctica de construcción cotidiana de poder popular sobre la base de la autoactividad de los trabajadores.

* UNLP y Centro de Estudios para el Cambio Social.

** Conicet-UNLP y Centro de Estudios para el Cambio Social.

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized

Jornadas de Pensamiento Crítico para el Cambio Social

13 Octubre 2009 · Dejar un comentario

28, 29 y 30 de Octubre de 2009

Jornadas de Pensamiento Crítico para el Cambio Social

“De la crítica de la economía a la economía política de las trabajadoras y los trabajadores”

Universidad Nacional de La Plata – La Plata – Argentina

Más información: cecso.argentina@gmail.com :: http://jpccs2009.wordpress.com

Participá :: Vení a debatir, escuchar y compartir :: Presentá tu ponencia

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized
Etiquetado:

¿Competitividad o cooperación?

31 Agosto 2009 · Dejar un comentario

[publicado en el diario Página/12, 31 de agosto de 2009; http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-130905-2009-08-31.html]

¿Competitividad o cooperación?

Por Mariano Féliz *

Las elecciones de junio marcaron el fin de la hegemonía política del kirchnerismo y el comienzo del “diálogo social”. A través de éste los sectores hegemónicos pretenden articular y canalizar sus diversas demandas a los fines de construir una transición ordenada hacia la próxima alianza dominante. En esta etapa el debate es el modelo económico y en particular la necesidad de recuperar la llamada “competitividad” de la economía. Desde el punto de vista del capital esto supone devaluar la moneda, reducir las retenciones a las exportaciones, contener las presiones salariales, sostener el superávit fiscal y mantener los subsidios a las grandes empresas. Es decir, profundizar la capacidad del país de competir internacionalmente sobre la base de la precarización. La búsqueda de competitividad como piedra de toque de las políticas económicas privilegia la ganancia empresaria y los valores del capital: la competencia como medio de desarrollo, la producción por la producción misma, los beneficios privados por sobre los intereses de la sociedad.

Desarrollarse sobre la base de promover la competitividad internacional significa que “el país” busca ganar en el mercado mundial a costa de otros países. Dentro de esta forma de desarrollo ganar es siempre “empobrecer al vecino”. La incapacidad de competir implicará la necesidad del “ajuste”: las empresas deberán reducir su personal, los trabajadores aumentar su rendimiento y postergar sus demandas de mejoras en las condiciones laborales. Todo esto so pena de mantenerse “ineficientes”, incapaces de honrar al Dios mercado. Cuando eso ocurre, fuga de capitales, despidos y suspensiones se convierten en la respuesta del capital.

En este marco el diálogo sobre las políticas públicas deja de lado un debate más de fondo. ¿Sólo nos queda ser competitivos para “desarrollarnos”? ¿No hay otras alternativas? Por el contrario, a esta modalidad de desarrollo –que expresa la economía política del capital– se opone otra estrategia, otra posibilidad: la economía política del trabajo.

Esta economía política se basa en las experiencias de organización del pueblo trabajador y sus fundamentos. A la competencia que todo lo destruye, opone la cooperación. Desde la voluntad de organizarse colectivamente en sindicatos y comisiones internas al armado de agrupaciones de base y asambleas barriales, la historia del pueblo trabajador indica que la solidaridad y cooperación es la mejor estrategia para mejorar y defender sus condiciones de vida. La organización jerárquica de la producción capitalista es cuestionada por las modalidades de autogestión obrera. Desde Fasinpat (ex Zanon) hasta las cooperativas textiles de los movimientos territoriales autónomos, todas estas experiencias dan cuenta de la “improductividad” de los patrones y dan muestras de la potencial eficacia de la autoorganización de los trabajadores. Frente a la producción por la producción misma que privilegia sólo la ganancia privada, la economía política del trabajo presenta la necesidad de producir para la satisfacción de necesidades y privilegiando la protección del medio ambiente.

Las asambleas y movimientos que participan de la Unión de Asambleas Ciudadanas y los movimientos campesinos son hoy ejemplo de la posibilidad de comenzar a pensar un mundo que respete a la tierra y construir una modalidad de desarrollo que haga uso de las riquezas naturales –sin saquearlas y destruirlas—. Por fin, la expansión sin límites de los mercados capitalistas y la propiedad privada es cuestionada por una voluntad de ampliar el espacio común y la distribución de bienes y servicios sin la mediación del dinero y los precios. En ese camino encontramos la lucha por el software libre y la producción pública de medicamentos, la creación de bachilleratos populares y la lucha por la educación y salud pública. En síntesis, la economía política de los/as trabajadores/as enfrenta a los valores del capital, los sueños y necesidades vitales del pueblo. Privilegia la solidaridad sobre el egoísmo, la unidad de los pueblos a la centralización regional del capital, el tiempo vital sobre el tiempo de trabajo abstracto, el intercambio de culturas y experiencias frente al movimiento de mercancías.

Esa economía política puede orientar otro modelo de desarrollo poscapitalista a ser construido (prefigurado) a partir de hoy mismo. Un proyecto de desarrollo que fomente los emprendimientos asociativos con financiamiento y tecnología adecuada a modalidades cooperativas de gestión. Un programa que involucre la creación de espacios de intercambio no mercantilizados, que aseguren el derecho a los medios de vida, a la salud y la educación, a la información, al esparcimiento y al tiempo libre sin las restricciones de la propiedad privada. Un plan que suponga la socialización de los medios de producción estratégicos bajo el control del pueblo a través de formas de gestión democráticas y participativas.

* Investigador del Conicet. Profesor de la UNLP. Miembro del Centro de Estudios para el Cambio Social.

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized

Jornadas de Pensamiento Latinoamericano y Plebeyo

29 Agosto 2009 · Dejar un comentario

jornadasc12c

América Latina frente al imperialismo del siglo XXI

:: Ana Esther Ceceña (Economista, México, Observatorio Latinoamericano de Geopolítica) :: Humberto Miranda (Filósofo, Cuba, Grupo América Latina, Filosofía Social y Axiólogica) :: [bajá el audio]

Imagen0102Imagen0093

Crisis, impacto y alternativas en América Latina

:: Aldo Casas (Antropólogo, Argentina, Revista Herramienta, Frente Popular Darío Santillán) :: Mariano Féliz (Economista, Argentina, CECSO, Frente Popular Darío Santillán):: [bajá el audio]

jornadasc12c

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized

CHARLA-DEBATE :: “Capitalismo, socialismo y cambio social. ¿Cuál es el papel de la lucha de clases?”

30 Abril 2009 · Dejar un comentario

CHARLA-DEBATE
“Capitalismo, socialismo y cambio social. ¿Cuál es el papel de la lucha de clases?”
con la presencia de
Alberto Bonnet
(profesor de la UNQui. Autor de “La hegemonía menemista”, Paidós Editores)JUEVES 30 de Abril, 18:30 hs
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (48 entre 6 y 7)
Aula 203

Invitan y organizan:
Materia optativa “Problemas de economía política en las economías periféricas. El caso de la Argentina desde los años 90″
Centro de Estudios para el Cambio Social (http://cecsodeargentina.wordpress.com)
Proyecto de investigación “Economía política de la Argentina en crisis”

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized

Participación en el 1er Congreso Nacional de Protesta, Acción Colectiva y Movimientos Sociales

30 Marzo 2009 · 1 comentario

Los días 30 y 31 de marzo de 2009 se realizó en la Universidad de Buenos Aires el primer Congreso sobre “Protesta Social, acción colectiva y movimientos sociales”
Desde el CECSO participamos con varias presentaciones colectivas:

“Arte al ataque: agitando cultura para el cambio social desde y con otras organizaciones políticas-culturales” (ALAINEZ C., APREA NARDO M. y LANDI M.) [clic para bajar en formato pdf]

“‘La vagancia se organiza’: Primeros pasos de sistematización sobre prácticas educativas con jóvenes de barrios populares de La Plata y Berisso enmarcadas en un movimiento social” (ALAINEZ C. y FAJARDO F.) [clic para bajar en formato pdf]

“Las relaciones políticas hacia dentro y hacia afuera de los movimientos de trabajadores desocupados: el lugar de la reciprocidad y la satisfacción de las necesidades más urgentes” (DAGUERRE M.) [clic para bajar en formato pdf]

“Crisis de la forma sindicato y desarrollo de alternativas desde los movimientos sociales” (DELEDICQUE M., FÉLIZ M. y VICENTE F.) [clic para bajar en formato pdf]

“Apuntes sobre la Copa” (VICENTE F. y VOLONTÉ L.) [clic para bajar en formato pdf]

“El porvenir de una utopía” (HERNANDEZ D. y PACHECO M.) [clic para bajar en formato pdf]

→ 1 comentarioCategorías: Publicaciones

Corolario del neoliberalismo :: Mariano Féliz

16 Marzo 2009 · Dejar un comentario

“Corolario del neoliberalismo”

Por Mariano Féliz :: Miembro del Centro de Estudios para el Cambio Social :: Investigador CONICET :: Docente UNLP

Artículo aparecido en el periódico Página/12 (16 de marzo de 2009)

La actual crisis mundial tiene su origen aparente en una crisis financiera. Sin embargo, es el corolario del neoliberalismo -un proceso de reestructuración de la economía mundial- que avanzó con fuertes resistencias populares desde los años 70. Esta crisis golpeará a todos, pero en la periferia el impacto será mayor allí donde la tras-nacionalización de sus economías haya avanzado más.
El capitalismo choca hoy en día contra una pared por su propia lógica: producir cada vez más, a un valor (costo privado) cada vez menor, para el consumo de una proporción decreciente de la población. Se produce más que nunca pero miles de millones en el mundo siguen pasando hambre.
La presente crisis potencia los costos sociales del capitalismo (incluidos la destrucción del medio ambiente y el saqueo de las riquezas naturales). Estamos frente a una crisis ambiental y civilizatoria, además de económica; una crisis que pone en cuestión el conjunto del capitalismo como única forma de desarrollo, además del propio concepto de “desarrollo” y los parámetros para medirlo.
En este contexto, la crisis es un instrumento de los sectores dominantes para intentar consolidar su posición a costa de las mayorías. Mientras en la etapa de crecimiento el capital avanzó precarizando nuestras vidas, a través de la crisis profundiza esas tendencias como medio para superar sus límites. Por eso arremete primero con suspensiones y despidos, rebajas salariales y el cese de contratos; luego le siguen los cierres de empresas en perfectas condiciones técnicas para producir. Estos no son “efectos de la crisis” sino -más precisamente- acciones deliberadas de empresarios y gerentes para no perder dinero y trasladar el costo a quienes ninguna responsabilidad tienen (los trabajadores y trabajadoras). Atravesamos una crisis del capital, es decir de una forma de producir sólo aquello que es rentable sin atender a las necesidades sociales insatisfechas.
Frente a la incertidumbre política y la agitación social, atravesamos –nuevamente- una crisis del pensamiento hegemónico que no puede dar las respuestas (teóricas y prácticas) necesarias. Cuando la “mano invisible” parece no alcanzar, los sectores empresariales más concentrados demandan mayores subsidios y nuevos apoyos de ese Estado que en “tiempos normales” prefieren negar. En tiempos difíciles olvidan sus prejuicios y diferencias sectoriales para crear un frente único contra el pueblo trabajador, exigiendo que se garanticen el orden, la “competitividad” y la “moderación” de los reclamos populares.
Frente a la crisis de las ideologías del capital en tiempo de auge (el liberalismo) se fortalecen las posiciones desarrollistas que pretenden reubicar al viejo Estado (capitalista) en el centro del desarrollo (del capital); no hay novedad en esto. El par liberalismo-keynesianismo es parte de la artillería ideológica de los sectores dominantes pues no propone nada que cambie –de fondo- la dinámica de la crisis (las relaciones sociales que la sustentan y expanden) y proteja al conjunto del pueblo trabajador.
Este presente re-actualiza la necesidad de proponer e impulsar alternativas que apuntalen un cambio social profundo frente a un sistema de producción social que siempre carga los costos de “su” desarrollo sobre el conjunto del pueblo. Estas opciones pueden resumirse en unos pocos ejes.
Por un lado, medidas que protejan a los sectores más vulnerables de la población de los “efectos” inmediatos de la crisis. Por ejemplo, la suspensión de los despidos por dos años, la creación de un ingreso universal equivalente a la canasta básica -comenzando por la elevación inmediata de los planes sociales (Jefes y Jefas, Familias)-, el aumento de emergencia en salarios y jubilaciones y la creación de tarifas sociales para los servicios y el transporte públicos. Debe agregarse la protección pública y promoción con créditos y subsidios de las experiencias de recuperación de empresas por sus trabajadores/as y los emprendimientos autogestivos y cooperativos.
En segundo lugar, un conjunto de medidas que contribuyan a mejorar las condiciones del hábitat de los barrios populares a través de un programa de obra pública dirigido a la provisión de servicios sociales básicos (agua, cloacas, luz y gas, servicios médicos, escuelas, hábitat comunitario).
Por último, un programa de socialización de la producción estratégica (empezando por energía, transporte, comercio exterior y banca) bajo propiedad pública con gestión de trabajadores y usuarios, acompañado por una reforma tributaria que rebaje el IVA a los productos básicos y acreciente la carga impositiva de los sectores de más ingresos.
Este –incompleto, perfectible pero realizable- conjunto de medidas de emergencia permitiría no sólo proteger a los sectores más vulnerables del pueblo frente a la profundidad de la crisis y favorecer la recuperación económica, sino que posibilitaría avanzar por un camino de cambio social que trasforme la organización de la producción y la distribución de la riqueza.

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized
Etiquetado: ,

Seminario “Problemas de economía política en las economías periféricas″

15 Febrero 2009 · Dejar un comentario

“Problemas de economía política en las economías periféricas: el caso de la Argentina desde los años 90″

Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (48 e/ 6 y 7), La Plata
Materia Optativa / 1er cuatrimestre – 2009 / JUEVES, 16 a 20 hs.

(a) Unidades temáticas y contenidos

1. Una lectura política de El Capital

Valor y forma de valor. Sustancia y magnitud del valor. El carácter bi-facético del trabajo. Valor y relación de clase. Clase, lucha de clases y relación capital. Clases o estructura de clases. Lucha de clases y crisis.

2. Economía política de la clase trabajadora

El capital y el trabajo asalariado. Economía política del capital versus economía política del trabajo. Fuerza de trabajo y clase trabajadora. La forma-sindicato y la organización de los trabajadores. El Estado en el capitalismo. La economía social y las alternativas a la economía capitalista.

3. Ciclo del capital en la economía periférica

Ciclo del capital y la economía dependiente. Concepto de dependencia. Capital nacional, capital extranjero y Estado. Dependencia y restricción externa. Articulación entre el mercado de trabajo y la inserción internacional de la economía. Finanzas, trabajo y capital.

4. Imperialismo y la acumulación por desposesión

Fundamentos del imperialismo. Imperialismo en el siglo XXI. Dialéctica de la dependencia. Periferia y sub-imperialismo. Acumulación originaria de capital y acumulación por desposesión. Imperialismo y crisis capitalista. Forma y fundamento de la crisis en el capitalismo. Saqueo y crisis ecológica.

5. Del neoliberalismo a su superación

Reestructuración capitalista en Argentina. Del auge de la convertibilidad a su crisis: ¿crisis de la valorización financiera o fin de la reestructuración “exitosa”? Del neoliberalismo al neo-desarrollismo. Neo-desarrollismo: forma y contenido de la etapa pos-neoliberal.

(b) Bibliografía (* obligatoria)

Contacto: area.economia.cecso@gmail.com

→ Deja un ComentarioCategorías: Seminarios

Rebajar el IVA :: Ismael Domian

2 Febrero 2009 · Dejar un comentario

“Rebajar el IVA”

Por Ismael Domian :: Miembro del Centro de Estudios para el Cambio Social

Artículo aparecido en el periódico Página/12 (2 de febrero de 2009)

Periódicamente vuelve a la agenda pública el debate sobre la necesidad de reformar el sistema tributario argentino con el fin de hacerlo más progresivo. Hoy en día, cuando es evidente que las políticas económicas son continuidad del modelo anterior y la pobreza estructural supera el 25 por ciento de la población, se torna urgente superar la etapa de discusión y comenzar a tomar medidas urgentes, que incluyen la política tributaria pero la exceden. Reconociendo la complejidad del tema, está claro que la realización de ciertos cambios puntuales que provoquen avances en la materia no requieren mucha discusión sino que sólo hace falta decisión política para llevarlos adelante.

Al analizar el impacto del sistema impositivo argentino en la distribución del ingreso resulta ineludible hacer mención a los dos tributos que más aportan a las cuentas públicas: el IVA (Impuesto al Valor Agregado) y el Impuesto a las Ganancias.

En relación con el primero, su carácter de regresivo (pagan más los que menos tienen) está dado por el hecho de que es un impuesto indirecto que recae sobre el consumidor, es decir que la carga tributaria es transferida a todas las personas que gastan sus ingresos para adquirir bienes y servicios. Cuando una familia trabajadora compra sus mercaderías básicas en el mercado del barrio paga un 21 por ciento de IVA. Si un empresario o un gerente compra productos electrónicos de alto costo en un comercio en un shopping, paga la misma alícuota. El IVA es un impuesto al consumo. El más pobre y el más rico pagan la misma tasa o alícuota.

Si bien no se puede pensar en la eliminación del IVA, al menos en el corto plazo, debido a que dicho impuesto representa cerca del 35 por ciento de los ingresos tributarios nacionales de acuerdo con las proyecciones del Presupuesto 2009, sí se pueden pensar en medidas que reduzcan la carga impositiva sobre los sectores de menores ingresos.

Por ejemplo, algunos estudios muestran que la eliminación del IVA a los productos de la canasta básica alimentaria permitiría bajar sus precios un 16 por ciento, es decir que los más pobres podrían consumir alrededor de un 20 por ciento más de productos de primera necesidad. Si bien tal medida no resolvería el problema de la pobreza y el hambre, sería un paso en esa dirección debido a que, de acuerdo con los datos del Indec, más de 2 millones de personas dejarían de ser pobres (entre ellos 650 mil niños y niñas).

Pero si desde el Estado no se controla a las grandes empresas formadoras de precios y desde las organizaciones sociales no se ejerce presión directa sobre las empresas y el Estado, tal vez la rebaja del IVA no reduzca los precios sino que les permita a las empresas aumentar sus ganancias. Teniendo en cuenta los datos del 2008, el costo de esta propuesta sería de entre 4000 y 9000 millones de pesos. Es decir, solamente el 4,5 por ciento de la recaudación total o el 1,1 por ciento de todo el ingreso generado en el país en un año.

En relación con el Impuesto a las Ganancias, su carácter progresivo (pagan más los que más tienen) está dado por el hecho de que es un impuesto directo que grava las ganancias generadas por empresas y las manifestaciones directas de riqueza de las personas. Una característica que hay que resaltar en la estructura tributaria actual es que los intereses de los depósitos bancarios, títulos públicos y obligaciones negociables no pagan impuesto a las ganancias. La eliminación de esa exención permitiría recaudar alrededor de 5000 millones de pesos, monto que se incrementaría ampliando dicha eliminación a la exención vigente en el impuesto a los bienes personales por depósitos bancarios y títulos públicos.

La eliminación del IVA a los productos de la canasta básica alimentaria junto a la desaparición de las exenciones mencionadas en el Impuesto a las Ganancias implicarían modificaciones en el sistema impositivo argentino tendientes a reducir su carácter regresivo, sin generar un impacto presupuestario significativo. Es decir que la decisión de no avanzar en este sentido y sí, por ejemplo, de eliminar la “tablita de Machinea” (que “perjudicaba” al 5 por ciento más rico de los asalariados: funcionarios públicos, gerentes de empresas, etc.) es una decisión política que marca la orientación general de la política fiscal.

Por otra parte, mientras que las medidas fiscales que reducen la carga impositiva a los sectores medios-altos favorecen básicamente la compra de dólares, en la actual coyuntura las medidas mencionadas tendrían un impacto directo sobre el consumo popular. De esa manera, la rebaja del IVA a los productos de la canasta básica no sólo mejoraría la calidad de vida de millones de personas sino que tendría un impacto macroeconómicamente expansivo.

→ Deja un ComentarioCategorías: Uncategorized
Etiquetado: ,